REQUIEM | Poesía para mis muertos | MONICA GAMEROS




REQUIEM
poesía para todos mis muertos


 Imagen Álvaro Sánchez -Guatemala-


La muerte es una vieja pedante
y apestosa
Nos rompe el corazón
para ver si de refilo
nos lleva también
en la misma bolsa

Monica Gameros


AL POETA DE LA EPÍSTOLA INFRARREALISTA
Ni hablar, te metiste hasta el fondo,
caíste como siempre,
flotando entre versos.
Tu sombrero no será la vida entre el mar del fijador de grandes melenas, 
ya no será la luz en medio de la falsedad.
Ni hablar,
saca, rola
y prenderé las hojas.
Te acuerdas Ramón
que siempre quisiste ser un clásico,;
te calificabas así, ahora
seguro se cumplirá tu deseo.
Serás el neoclásico Serás eterno.
Salud pinche borracho
Prendete y saca las hojas

ahora sí
podrás leer infinito.
MONICA GAMEROSen memoria




a mi abuela

Extraño| huir del frío| viajar sobre fuego| sentir ardiente suspiro y volver -agotada- a la templanza de una casa que hospeda a la Catrina quien me observa y me dice que la voz la tengo nublada, que en mi pecho reposan moribundas mariposas.


Qué mal sana nuestra fobia a la muerte,
nos aferramos a la vida aunque ya no lo parezca,
no queremos soltar por egoístas
y queremos anclar a nuestra gente
aunque en ello se les vaya la vida de a poco,
con dolor permanente.

Y lo único que buscamos es evadir el propio duelo.

Qué malsana la evasión de la certidumbre,
quien nace muere, quién vive libre
sabe que mañana podría dormir para siempre.

Y por eso ama, libre, lo expresa sin pensar en nada,
sin esperar la sombra de la muerte.

Qué malsana la costumbre del desgarre colectivo,
de la santificación de los muertos,
del lamento hipócrita,
del carroñero lastimero.

Qué malsana y que aberrante
la triste maña de arrimarse a la fama
aunque apeste a quien ha muerto.



A José Emilio Pacheco
con gratitud
enero 2014

Te llamaban profeta del desastre
poeta del apocalipsis
pero es que tus ojos eran tuyos
y nadie quería ver lo que tú señalabas.

El día que te escuché defender
el sentido de la poesía, decir
que la poesía tiene la virtud de hablar
de describir lo que no es bonito,
supe que tenía lo mejor de ti.

No, no es una fotografía,
nunca estreché tu mano,
jamás pude tener tu firma.

Tengo tus versos,
tan crudos, tan realistas,
tan claros y ácidos.
Tengo tus libros,
tus personajes, tus historias
y tu nostalgia por la inocencia
hecha trizas.

Te vas, el tiempo te ha tragado,
sabías que así sería,
por eso escribías sin descanso.

Te vas con tus versos sobre los dedos,
con tus poemas sobre las hojas que cubrirán tu lecho.

Te vas y nos dejas el silencio,
el vacío se expande,
el sol seguirá con su brillo,
cantará cada uno de tus versos.




A Juan Gelman
con admiración
enero 2014

Cuando se muere alguien que escribe poesía,
alcanza la eternidad.
No es sino hasta que se muere, que le honran,
que le recuerdan, que le hacen el favor
de leer sus poemas; entonces
sus libros se multiplican y elevan sus ventas; entonces
sus libros son rescatados por las mismas editoriales
que antes no tenían interés en publicarles,
porque mientras viven, no importan, por eso
cuando mueren,
quienes "aman la poesía" se lanzan
-con ansiedad- a buscar sus libros.

En tanto, la muerte,
esa señora que vive sobre nuestra espalda,
sonríe y se lleva de paseo
a quienes se entregan a la poesía.
Sin vida, se suben a la barca y parten,
pues bien saben que al último de sus alientos,
seguirá la memoria perpetua de sus plumas,
de sus versos, de sus pesadillas,
de sus amores y sus fantasías,
convertidas en poesía.


AVE LOU REED
Octubre 27, 2013

Sólo otro día, la tarde nublada y la añoranza
escurre por los barrios fríos,
los barrios ocre, los barrios desolados,
abandonados por los niños que fuimos,
atascados de besos perdidos,
de amores entre callejones.

Sólo otro día, la espera continua,
la decepción de todo en la punta de la lengua,
en el brillo de los acordes,
en la humedad de los cuartos baratos.

Sólo otro día,
ah la nostalgia.




CARLOS FUENTES
(1928-2012)
Mayo 16, 2012

Carlos te vas en medio de lamentos,
en medio del aullido de la jauría,
en medio de ojos que te vieron
incrustado entre papiros.

Carlos la fuente de tus palabras era constante oasis,
constante diluvio de mujeres
que se desnudan entre tus historias

Juglar de la muerte; hoy
Artemio te acompañara en tu viaje
y pagará a Mictlantecutli
para que te reciba y te abrace
mientras el espejo enterrado sirve de filtro para tus ojos
Tus ojos soles, tus ojos estrellas, tus ojos nube

Carlos, en los rincones estarán los zopilotes
los revendedores de libros,
los políticos incultos que jamás te leerán

Carlos tus palabras serán encerradas en librerías
y serán banquete para los amantes del dinero. Hoy,
tus labios sellados resguardan tus secretos amores
tus ideas parvada, tus críticas contra la barbarie

Carlos, partes de la mano de tu hijo
quien ha vuelto para elevarte al destino de todos

Carlos eres padre de quienes empuñamos la pluma
y exprimimos la tinta. Hoy, Carlos,
las manadas sonríen porque no saben de ti,
porque el sistema se ha encargado de cegarlos,
porque así les conviene, y tú,
que eras nuestros ojos, nuestra mente, te vas

Seré Aura y lloraré por tus manos, hoy vueltas desierto
Y sé, que tus libros serán mi canto, serán el eco de mis días y mis noches,
siempre en el silencio, clavados sobre las hojas donde dejaste tus recuerdos.

Adios Carlos, adiós padre, te seguiré amando
aunque tus libros sean censurados.



ADIOS LEONORA

A Leonora Carrington, 2011



La mujer que sueña, cerró los ojos y les puso llave, 
traba, candados 
y varias barras de acero... 

Ayer preparó sus maletas; 
conversó con los fantasmas de su casa, 
los invitó a debatir y la discusión 
fue acalorada. 

 Colérica se despidió de todos, 
se metió en la cama, sonriendo.
  
Nadie pensó que ella no volvería, 
nadie pensó que en silencio 
caminaría hacia la tierra donde gobierna.

 Adiós Leonora 
espero encontrarte entre los desiertos de mis 
pesadillas y cantar contigo 
sobre los parajes de mis fantasías.




NO RÉQUIEM FOR SONOMAN

a Gustavo Cerati 2011

Soy un aliento entre millones
impulso vida para que ésta
llegue como un maremoto
hasta ti.



para María Sabina
in memoriam

Tú qué sabes de felicidad
si no ves más allá de lo que tocas y hueles,
si para ser feliz necesitas billetes apestosos entre los dedos,
si para amar necesitas papeles.

Tú qué sabes de placer
si lo confundes con groseros banquetes
con ideas falsas de lo que es vivir con satisfacción.

Tú qué sabes de amor si lo confundes todo
todo el tiempo y navegas
cual veleta al puerto
para que te reciba llano y sereno
a cambio de algo más.

Tú qué sabes, qué...



REQUIEM FOR A LOVER

 Al koyote que cantaba a la luna
para aliviar su tristeza

Cuantas noches entre tus brazos,
sostenida de tu mano
mientras tu ala ligera levantaba la cerveza
con la que humedecías mis labios

Viejo cuervo trasnochado
confuso
evaporado

No podías dejarme lejos
no podías tenerme cerca
y yo tuve que seguir el camino
tropezando... brincando las vallas del olvido

Mueren los cantos de la radio que nos hicieron parte de un sueño
entonces nos aferrabamos a la libertad
Mueren los fantasmas
viven los caballos del segundo que nos rompe
desbocados vamos a galope en líneas paralelas

Hasta la infinita locura
hasta el último aliento
entre ondas hertzianas
banderas negras
ríos de sangre
sueños destilados
desazón...

Siempre estarás presente.



MMVIII
ADIOS AL GIGANTE DE MAÍZ


a Jaime Gameros
In memoriam 2009.

Caras de yeso silenciosas
acompañan mis recuerdos de ti/
Susurra el veneno con altavoz en el escape
las sirenas cantan desde el acantilado para llorar por tu vuelo,
al tiempo, yo
no dejo de resentir tu partida.

Siempre es así.
Ella nunca se va,
Sólo merodea,
Nos vigila, nos observa,
a veces hasta sonríe ante nuestros ojos

Y un día, sin más,
te da el pase de salida
Es así
Recuerdo que la vida es un cristal
cayendo en el abismo



CMXCVII
EL ABUELO


El roble con el que me sostenía a flote se está muriendo;
            sus negros ojos están invadidos por la neblina de la agonía;
            sus piernas no le resisten y sus dedos se han vuelto torpes.

Ni siquiera es capaz de articular palabra.
            más con el silencio se dignifica a si mismo.
          
En sueños viajé a su entierro,
            Recuerdo que le dije Adiós pero también,
            que olvidé darle un beso.

Vivo cansada de viajar al futuro de su muerte,
            al pasado en que él era un volcán en furia…
            ¿quién me va a contar las historias de fantasmas y caciques?
            ¿Quién ordenará con su voz ronca?

El súbito recuerdo de su rostro enjuto,
            el sabio consejo y el sonido de sus pasos,
            se extinguen como hojas secas bajo las pisadas del viajero eterno..

Como voy a extrañar su presencia agria.
            La casa se derrumba ante la muerte presentida,
            una crisis ataca a la familia,
            los hijos que no le supieron querer,
            ahogados en el pánico del abandono,
            le lloran.

            La  abuela, calla y acepta.




Por mi parte
2001

A mi abuelo, a quién extraño más
que a mis huesos


Por mi parte, te dejé morir,
            te dí la absolución,
            te dejé descansar y pedí tu muerte,
            tu silencio,
            tu paz.

Te perdí en el momento en que ví tus ojos      
            y te dejé ir de una sola vez.

Ví tu rostro y tus cercos,
            tus angustias pegadas al alma que se te escapaba,
            y te dejé morir.

Te dije adiós absuelta por ti,
            te dejé en el hoyo abismal de la memoria,
            en donde nunca morirás,
            pero aquí,

            aquí…
            te dejé morir.